Mi calma no es alegre ni negativa, simplemente es.
La gente me pregunta que si me importa, y no, no lo hace. Hay quién me importa y hay quién no me puede hacer daño y por lo tanto deja de importarme, por lo tanto su existencia y presencia no me molesta. Como no me afecta, me da igual, todo se vuelve plano.
Pero el movimiento tiene dirección hoy. No quiero ver luces, solo el sol del atardecer es hermoso.
